Protege del sol los ojos de los más peques
Sol, calor, playa, chapuzones, piscina, días eternos… y mil horas al aire libre. El verano trae muchas cosas buenas, pero también tenemos que ser responsables con las largas horas de sol, especialmente cuando hablamos de los más pequeños de la casa. 
Existe una gran concienciación en cuanto a protegernos la piel de sol, sin embargo no ocurre lo mismo con la vista. En los adultos, bien por moda o estética, el uso de gafas de sol está generalizado. Pero, ¿y los niños? ¿te has planteado alguna vez la importancia que tiene proteger también sus ojos? 
 
Sus ojos son mucho más sensibles y vulnerables que los de los adultos, ya que  sus estructuras y tejidos oculares no están totalmente desarrollados y tienen menos mecanismos de defensa. 
Su cristalino deja pasar el 90% de la radiación de los rayos ultravioleta A (UVA) y el 50% del tipo ultravioleta B (UVB) y estos llegan directamente a la retina.  De hecho, se estima que el 50% de la radiación ultravioleta UV a la que nos vemos expuestos a lo largo de la vida incide ocularmente antes de los 18 años. Por lo que adoptar de unos hábitos de exposición solar saludables y preventivos en la infancia y adolescencia es imprescindible y puede reducir drásticamente los riesgos de sufrir daños futuros.  
 
¿Cómo podemos protegerles adecuadamente? 
 
  • En primer lugar, deberíamos evitar que los niños se expongan a la radiación solar en las horas centrales del día. Según la Organización Mundial de la Salud, entre las diez de la mañana y las dos de la tarde se recibe el 70% de la radiación ultravioleta diaria. Más cuidado todavía hay que tener en la playa, donde la arena refleja hasta el 15% de la radiación solar. 
  • Cuando estén al aire libre, deberíamos equiparlos siempre con viseras, sombreros y/o gafas de sol homologadas.  No tenemos que olvidar que su exposición anual al sol es 3 veces superior a la de los adultos, ya que pasan mucho más tiempo que nosotros al aire libre. 
  • Por lo que respecta a las gafas de sol, y por inofensivas que parezcan, hay que evitar a toda costa el uso de gafas de sol de juguete. Con ellas puestas su pupila se dilata más y al no tener lentes de protección, la incidencia del sol es aún mayor.  Las gafas de sol de niños y adolescentes no deberían adquirirse nunca ni en mercadillos, ni en bazares, ni en quioscos ni en otros canales de venta de baja calidad. 
  • Unas buenas gafas de sol infantiles, adquiridas en  un establecimiento óptico, tendrán la garantía de ser un producto homologado y testado para la visión infantil. Estarán realizadas con materiales flexibles e hipo-alergénicos.  En el caso de los más pequeños, contarán con puentes adaptados a sus pequeñas narices y con cómodas bandas de sujeción para mantenerlas en su sitio sin que se las quiten. 
 
Según datos del Colegio Nacional de Ópticos-optometristas,  "casi el 25% de los padres no toma las precauciones necesarias para proteger los ojos de sus hijos" y sin duda es por desconocimiento de cómo hacerlo correctamente. 
 
Con estas notas esperamos haber disipado algunas dudas y, como siempre, desde Visualis os animamos a resolver cualquier duda o preocupación al respecto, tanto desde nuestras tiendas, como a través de nuestro mail info@visualis.es.
 
 
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